Con un sueño que nos moríamos nos levantamos y bajamos a desayunar.
Pasado un rato Kandice bajo a desayunar con nosotros, madre mía que espíritu tuvo la chica en levantarse.
Después acabamos de hacer las maletas mientras el “staff” del albergue nos pedía un taxi para llegar a la estación de tren, allí cogimos el tren dirección al aeropuerto…
Aun me acuerdo lo que llegamos a reírnos en ese vuelo entre las pegatinas y la pobre azafata a la que un energúmeno descontó… xD
No tenía ninguna gana de volver, quería ver más, vivir más todo aquello!!
Fue un viaje magnifico, conocimos a mucha gente agradabe, disfrutamos de unos paisajes y vista de ensueño, respiramos la tranquilidad de la nada, descubrimos la ferocidad de los amaneceres, en fin… corto pero muy intenso.
PD: Durante esta especie de diario del viaje he ido refiriéndome a muchas personas sin darles nombres básicamente porque soy muy malo para recordarlos… I’m so sorry people.